Qué hacer si a mi hijo se le fractura o se le cae un diente

Si nunca has vivido una situación parecida, puede que tengas dificultades a la hora de reaccionar. No obstante, lo más importante es que mantengas la calma y no entres en pánico, incluso si tu hijo está sangrando, llora, o siente mucho dolor.

En este tipo de situaciones, resulta de gran utilidad saber cuáles son los pasos correctos a seguir para intentar solucionar el problema lo más rápido posible:

 

hijo se le fractura o se le cae un dienteSi el diente de tu hijo sufre una factura…

  • Encuentra el fragmento, límpialo y guárdalo
  • Aclara la boca de tu hijo con agua
  • Coloca una bolsa de hielo o una compresa fría en la cara del pequeño para contener la inflamación
  • Acude al dentista

Si el diente dañado es de leche y la salud de la boca no está comprometida por la fractura, el dentista puede decidir dejarlo como está, ya que será sustituido por uno permanente, o restaurarlo para devolverle su apariencia normal y para la comodidad de tu hijo.

 

Si tu hijo pierde un diente por accidente…

  • Encuentra el diente, cógelo por la corona, no por la raíz, y colócalo en un vaso con leche o solución salina
  • Aclara la boca de tu hijo con agua
  • Aplica presión con una gasa en la cavidad del diente para detener la hemorragia
  • Acude al dentista inmediatamente. Reimplantar el diente en los 30 minutos siguientes a su pérdida incrementa las probabilidades de supervivencia.

 Aunque la pérdida de un diente puede resultar una situación muy estresante para tu hijo, mantén la calma y contacta con el dentista lo más rápido posible para asegurarte de que puede encontrar la mejor solución posible.

 

 ¿Qué pasa si el diente fracturado/perdido es de leche?

 Perder un diente de leche puede no parecer un problema serio, porque será reemplazado por uno permanente en el futuro, pero igualmente es necesario visitar al dentista. La pérdida prematura de un diente temporal implica que no podrá seguir realizando las tareas de masticación y guiar los dientes permanentes a su posición normal, incrementando las probabilidades de que el niño necesite un tratamiento de ortodoncia. Por ello, es importante seguir de cerca su desarrollo y comprobar que no hay peligro de infecciones derivadas de su pérdida.

Por otro lado, un diente dañado o fracturado es más sensible a las bacterias y, por tanto, más susceptible de sufrir caries o infecciones. Podría darse la situación de que hubiese una pequeña cavidad en el diente invisible a simple vista, pero que permitiese el paso de bacterias. Por ello, es importante visitar el dentista en cualquier caso.

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